Sobre su proyecto:

El Dr. De Gracia es el Director Médico General del Hospital San Miguel Arcángel, único del Ministerio de la Salud -MINSA- en Panamá para el área de San Miguelito, que es un distrito que nació de movilizaciones internas de la población en el país desde el año 1903. Distintos flujos de personas constituyeron esta amplia zona, actualmente la que tiene mayor densidad poblacional de todo el territorio nacional: desplazados por las inundaciones durante la construcción del Canal de Panamá, campesinos que en la década de los años 50 se movilizaron a la capital. Todo ello generó que en 1970 se fundara el distrito de San Miguelito.

El MINSA administra en el área alrededor de 7 centros de atención primaria, a lo cual se suman varias policlínicas del seguro social. Hace 20 años se sumó a esta red el Hospital San Miguel Arcángel, que tiene la responsabilidad de ofrecer sus servicios a una población que se calcula en más de 640 mil personas, incluyendo cuatro corregimientos colindantes cuyos habitantes se mueven a este centro para ser atendidos.

Al ser un hospital de 2do nivel, tiene la capacidad de ofrecer atención básica en medicina, cirugía, psiquiatría, pediatría y servicios de emergencia. Toda esta labor se coordina con los centros de salud aledaños.

El Dr. De Gracia comenta que “es una labor muy compleja, por la cantidad de personas que requieren atención y por la diversidad de situaciones que se presentan. Mi responsabilidad es que todos los servicios que se brindan estén funcionando de forma adecuada, así como generar alternativas allí donde todavía no estamos ofreciendo soluciones. Quizás es este afán el que me llevó a encontrarme con la idea del Hospital de Día, que es una forma de atención no convencional a pacientes poco complicados, que requieren, por ejemplo, una infusión intravenosa, o un tratamiento puntual que no requiere hospitalización, pero sí ciertas condiciones mínimas.”

El Hospital de Día, que es el proyecto que desarrolla Rafael De Gracia como CAHI Fellow, permite que los pacientes que así lo requieran, puedan recibir la atención que requieren para sus tratamientos sin tener que ir a una emergencia o pagar por el procedimiento en una clínica privada.

“Por ejemplo, si necesito una infusión intravenosa de una medicina que lleva varias horas en administrarse, o la curación de una herida complicada que sin embargo no requiere hospitalización, estas son el tipo de situaciones que se atienden en un hospital de día.”

La visión del Dr. De Gracia es concretar una experiencia dentro del Hospital, que sirva de piloto para demostrar el funcionamiento de este modelo de servicios de salud, para luego replicarlo en otras localidades, de manera de generar un impacto positivo a mayor escala en todo el sistema.

Programa CAHI Fellows:

“Conocí el programa a través de los participantes de la tercera promoción. Tuve la oportunidad de interactuar con ellos mientras yo hacía un programa de alta gerencia de instituciones de salud en el INCAE, al compartir con ese grupo espacios de aprendizaje en materias comunes a ambos planes de estudio. Fue un momento interesante para mí, porque realmente desde el inicio me interesó aplicar para formar parte de la comunidad de CAHI Fellows.”

Rafael De Gracia afirma que visualizó el programa CAHI Fellows como un siguiente paso en su formación y como el complemento perfecto para poner en práctica su conocimiento y experiencia, para el desarrollo de un proyecto al servicio de la comunidad y de mejorar la atención médica en Panamá.

Al momento de aplicar ya había hecho excelentes amigos dentro del programa, según nos relata, pues los vínculos que se generan y el alto sentido ético que caracteriza a toda la comunidad, genera fuertes vínculos e impulsa posibilidades de aprendizaje compartido y colaboración dentro de los proyectos.

“Creo que la experiencia en el programa CAHI Fellows es tremendamente enriquecedora. No solamente por el equipo coordinador y académico, que son de excelencia, sino por el grupo de compañeros con quienes he compartido, todas personas excepcionales, muy diversos en sus culturas y en sus profesiones: hay abogados, ingenieros, administradores. Realmente un grupo interesantísimo con proyectos frente a los cuales me quito el sombrero.”

Su participación en este proceso de aprendizaje le ha permitido además tener una visión más amplia y clara de la realidad de la región centroamericana, los desafíos que enfrentan otros países y las distintas formas de abordar los problemas en cada contexto y realidad particular.

De este modo, según comenta, se avanza en la visión de CAHI: la de conformar una red de líderes, un movimiento que impulsa la equidad en salud en la región, capaz de influir positivamente en los factores que determinan la calidad de la atención médica y el bienestar humano y social.

Para él ha sido fundamental el obtener más herramientas de gestión y tener la posibilidad de organizar el proceso para el desarrollo e implementación de su proyecto. Todo ello enriquecido por el intercambio constante de compañeros en otros países, con quienes tiene la oportunidad de discutir y contrastar perspectivas, siempre en un ambiente de respeto y reconocimiento del otro, para que las ideas sumen y evolucionen.

“CAHI Fellows es una buena oportunidad, para que todos los centroamericanos nos involucremos con mayor claridad y decisión en el estado de la salud en nuestros países. Aquí nos ofrecen las herramientas para organizarnos, para vincularnos y avanzar como red, para realmente hacer algo. No es fácil, pero garantiza un impacto. Este programa me ha mostrado que todos podemos hacer algo, no importa si eres médico, administrador, abogado, enfermera, cualquiera que tiene el interés puede hacer su aporte. Eso es muy valioso.”